EDITORIAL



Lo que dejó de sersagrado

Para Alejo Riñones Gecobesa era “la mejor empresa que Béjar había tenido en un siglo” y de esto no hace demasiado. Miren si no las hemerotecas. Pero al alcalde le ha picado la bicha: ha sido llevado al juzgado por la gestora de la que es administrador único Francisco Montero. A éste se refiere Riñones en sus desdichas y desde sus propios medios o utilizando medios afines apunta a Montero como el causante de todos sus males.
El Ayuntamiento Popular parece haberse cansado de las amenazas de la gestora de La Covatilla, que advierte de su posible cierre cada temporada por estas fechas -bueno en ésta se adelantó un poco-. El Ayuntamiento popular y el resto del mundo. El lobo ha venido tantas veces que todos le han perdido el miedo.
La empresa que un día fue “la que mejor había tenido Béjar en un siglo” ha pasado a ser “la bicha” y  el gobierno local se sirve de sus medios y los afines para advertir a Gecobesa que la Covatilla tiene más novios/as.
Hubo un tiempo en el que la Covatilla era sagrada y también hubo un tiempo en el que Riñones era el principal oficiante de las ceremonias que loaban las virtudes de la estación de esquí y de GECOBESA. La estación de esquí y Gecobesa han dejado de ser sagradas. Los pecadores que osaban alzar la voz contra “el motor de la economía local” han sido redimidos de todas sus culpas. Ya se puede alzar la voz en contra de este sistema  explotación de la naturaleza. De hecho, los propios gestores de La Covatilla promueven en todas las cámaras: altas y bajas, la declaración de Parque Natural de la Sierra de Béjar y Candelario.

Hubo un tiempo en el que todos creyeron que el beneficio de la estación de esquí estaba en el valle. Si, que la inversión en nieve se multiplicaba en el valle, es decir en La Condesa. La Condesa sería el lugar en el que se construyeran instalaciones deportivas, campos de golf, escuelas de enfermería, pueblos enteros y hasta un palacio de hielo, entre otros muchos artificios urbanísticos que consiguieron su objetivo: la mayor recalificación a urbano de terrenos en la historia de esta ciudad.

Ahora el partido vinculado a Gecobesa trata de promover un “pacto por Béjar”, cuyo principal fin sería la descalificación de los terrenos, quizá con el objetivo de aprovechar éstos para una industria inexistente. Falta por conocer qué harán en este sentido el resto de partidos políticos no vinculados a Gecobesa. Aunque todo parece indicar que el  chiste no les hace demasiada gracia.
Béjar sufre, en el último período de la era Riñones, el mayor de sus éxodos. En poco más de 2 años, más de medio millar de bejaranos se han marchado fuera a buscarse las habichuelas y las listas de  desempleados han pasado a ser las más gruesas.
Por contra “sólo algunos bejaranos parecemos estar facultados para encontrar oficio y beneficio en empresas concesionarias de servicios municipales”. ¿Que no entienden esto último? Sólo deben mirar atentos a estas empresas y la luz se hará.
Feliz semana santa, o devota, Vds verán.

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