La lluvia se convirtió en protagonista de la tradicional procesión del Corpus de Béjar

Desde hace 4 décadas la lluvia no acompañaba como lo hizo a los Hombres de Musgo en la tradicional procesión del Corpus bejarano.



Las imágenes de la jornada estuvieron jalonadas por la continua presencia de paraguas durante la procesión. Algunos de los actos de los días anteriores ya fueron suspendidos por la amenaza de lluvia. No pudo representarse la esperada recreación de la leyenda de la reconquista de la ciudad a manos de los Hombres de Musgo. Tampoco pudo celebrarse el mercado medieval, previsto para el día anterior.

La celebración se inicia, a primera hora de la mañana, con la tradicional vestimenta de los hombres de Musgo. Todo un rito que ya, en el claustro del centro de cultura San Francisco, amenazaba a LLuvia. El ya de por sí pesado atuendo, a modo de esponja, de los hombres de musgo se cargo de humedad y lluvia; lo que multiplicó la carga de los portadores, haciendo más pesada la tradición de procesionar ataviados con el atuendo.

A pesar de todo y de la improvisación de actos tratando de atajar los efectos de la lluvia, los 4 hombres y 2 mujeres desfilaron, acompañados por los representantes civiles y de colectivos religiosos que habitualmente participan en la celebración.

Fernando Arroyo,  Juan Carlos Andrés, Luis Nieto,  Isabel Moreno, Ernesto García White y  Vanesa Díaz fueron los hombres y mujeres de musgo que desfilaron este año.


LA TRADICIÓN

La procesión del corpus christi es la mas solemne de todas las procesiones que se celebran en Béjar, junto con la de la virgen del Castañar. Esta procesión se celebra el domingo despues de la celebración del jueves de corpus y en ella se recuerdan dos tradiciones muy importantes:

La primera de ellas es la leyenda de "los hombres de musgo" que data de mediados del siglo XII y ha sido transmitida de padres a hijos hasta nuestros días la cual cuenta que estando Béjar bajo el poder musulmán y en tiempos de Alfonso VII de Castilla, durante la reconquista, Béjar volvió a manos de lo cristianos. Se dice que estos se reunieron en lo que actualmente se llama "finca de la centena" donde recubrieron sus ropas y armas con musgo, y así pudieron bajar hasta Béjar, en la oscuridad de la noche, sin ser vistos por los musulmanes. Al venir el día los centinelas abrieron la puertas de las murallas por donde entraron los cristianos. Los moros creyeron que eran alimañas o monstruos salieron corriendo, al darse cuenta que no lo eran, gritaron ¡traición, traición!.


Desde ese día la puerta por la cual se introdujeron los cristianos y reconquistaron Béjar se le dio el nombre de"Puerta de la traición" .

Según la tradición esto sucedió el 17 de Junio , que coincide con Santa Marina, en honor de la cual se construyó una ermita en la finca de "La Centena". Los cristianos se apoderaron de la ciudad expulsando a los musulmanes, desde entonces el pueblo de Béjar recordó la hazaña año tras año hasta que en el siglo XIV se fundió esta celebración con la del Corpus Christi, en cuya procesión podemos ver cada año desfilar a los hombres de musgo.

La otra tradición de esta fiesta es la de recubrir la calles con tomillo haciendo una auténtica alfombra por donde pasa la procesión,quedando todo este tomillo bendecido al paso del santísimo, posteriormente las gentes lo recogían por la creencia de que este ahuyentaba los rayos de las tormentas.



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