San Gil denuncia la pasividad de las administraciones ante la ausencia de agua en El Bosque

El pasado sábado, día 5, los participantes en la última de las visitas gratuitas guiadas por el Grupo Cultural “San Gil”, protestaban airadamente por el hecho de que la regadera que alimenta el estanque no llevase agua, tras de una semana de intensas lluvias.

Imagen del estanque de EL Bosque semivacio


El Grupo “San Gil” ya había denunciado la sustracción del agua de “El Bosque” en escritos de fecha 1 de septiembre pasado, dirigidos al Presidente de la Junta de Castilla y León y al Alcalde de Béjar. En la parte expositiva se decía lo siguiente:

«El agua, que es un elemento importante en cualquier jardín, en el caso del Bien de Interés Cultural Jardín Histórico El Bosque constituye la razón de su esencia y su existencia, como acertadamente ha señalado la arquitecto-paisajista Consuelo Martínez-Correcher en su trabajo “Un jardín bejarano del Renacimiento hacia el siglo XXI”, publicado en El Bosque de Béjar y las Villas de Recreo en el Renacimiento. Actas de las Jornadas (Béjar, 1994). Tanta importancia tiene el agua en este BIC que el Plan Director aprobado en el año 2001 declara protegida la regadera centenaria, que considera como un cordón umbilical que une El Bosque a la Sierra.
Desde que El Bosque pasó a ser de propiedad pública, se han venido produciendo sustracciones de agua, tanto en la toma de la Garganta del Oso como en diversos puntos de la regadera que abastece al jardín histórico, principalmente en los Prados Domingos y en otros puntos de Palomares Altos. Esos hechos han sido denunciados al Ayuntamiento Béjar de forma reiterada durante años, tanto por el Grupo San Gil como por algunos de sus miembros (ver, por ejemplo, el artículo de José Muñoz en Revista Estudios Bejaranos, 14, pp. 11-37, 2010).

En este año, que está siendo hidrológicamente muy favorable, las sustracciones de agua han llegado al límite. La entrada de agua de la regadera al estanque está habitualmente seca desde el día seis de julio pasado, o tiene un caudal exiguo. Así lo han podido constatar los jardineros y también los visitantes en las visitas guiadas gratuitas del Grupo San Gil en las tardes de todos los sábados del mes de agosto, que han protestado por este hecho. La sustracción de agua ha podido ser advertida asimismo por los participantes en la actividad “En busca del agua de El Bosque”, organizada por el Grupo San Gil en la mañana del domingo 11 de agosto, quienes comprobaron que el agua de la regadera en los Prados Domingos no llegaba a El Bosque.
El aspecto del estanque es desolador, con más de la mitad de su superficie desecada, y con la isla del templete que hace días que no es ni siquiera península. Esta desecación continuada (se ha producido también otros años), está comprometiendo la solidez y la estabilidad del templete, entibado sobre “toças de roble”, como se dice en un Inventario ducal de 1592 y se comprobó en la intervención de restauración del año 2005. Estos troncos perduran por siglos cuando están sumergidos en agua, pero se pudren con rapidez si se someten a la acción de los agentes atmosféricos y los xilófagos.

Está claro que velar porque el agua de la Garganta del Oso llegue a El Bosque es un deber de sus propietarios, como bien entendieron los Duques, las familias Rodríguez-Arias y Oliva, y los propietarios del desaparecido Tinte del Duque, alimentado con el sobrante del agua del estanque, quienes contaban con  empleados con competencias expresas sobre la limpieza y vigilancia de la regadera, y denunciaron repetidamente en los juzgados las sustracciones de agua. Así, la familia Oliva llevó al Juzgado en 1950 a Marcelo Isla Cobos, por “sacar agua a cubos [el subrayado es nuestro], de la regadera que baja de la sierra y cubre el estanque de El Bosque”. Los propietarios anteriores cumplieron también con su obligación de “sacar” la regadera, para facilitar el discurrir del agua y evitar derivaciones, cosa que los actuales no hacen. La solución al problema de que el agua de la Garganta del Oso no llegue a El Bosque no es, como alguien ha propuesto, entubar la regadera. Ésta, además de formar parte de un sistema hidráulico del Renacimiento perfectamente conservado, está protegida por el Plan Director de El Bosque y da vida a un ecosistema de ribera centenario digno de ser preservado, por lo que el entubado supondría una pérdida patrimonial que no puede ni debe permitirse.

El Grupo Cultural San Gil se dirige a la Junta de Castilla y León y al Ayuntamiento de Béjar como representantes de la ciudadanía en la propiedad pública que es El Bosque, para que tengan por denunciados estos hechos y adopten con la mayor urgencia medidas oportunas que eviten los efectos de este expolio. Es su obligación, tanto en su calidad de representantes de los propietarios de El Bosque, como porque las Leyes de Patrimonio Histórico Español y de Patrimonio Cultural de Castilla y León, les encargan velar por la conservación de los BIC’s de su ámbito territorial.»


Desde el Grupo Cultural San Gil denuncia que ha pasado más de un mes desde entonces y las autoridades competentes no han intervenido.

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